Crisis y desempleo en Madrid ¿Una ciudad dividida?

Ricardo Méndezi

El desempleo constituye el lado más oscuro de la profunda crisis económica iniciada en España a mediados de 2007. Consecuencia del agotamiento de un modelo de crecimiento que se demostró insostenible, es también la principal causa que sitúa a millones de ciudadanos ante el riesgo de caer en la pobreza y en diversas formas de exclusión. Es sabido que la probabilidad de engrosar las listas del paro varía según las características personales y las del grupo social de pertenencia, pero resulta menos habitual la referencia a las fuertes diferencias espaciales registradas en su aumento, visibles a diferentes escalas. Lo ocurrido en la ciudad de Madrid resulta un buen exponente del fuerte impacto urbano que tienen las crisis capitalistas, que en unos casos refuerzan viejos contrastes y en otros provocan modificaciones sustantivas de su estructura interna.

Lejos de ser un detalle banal, la diferente respuesta que las ciudades o sus barrios han ofrecido, primero a la crisis inmobiliario-financiera y más tarde a las políticas de austeridad que prolongaron la recesión, guarda relación directa con su grado de vulnerabilidad. Esa vulnerabilidad no es fruto del azar ni de una maldición bíblica, sino que es una construcción social con claves específicas que la literatura especializada relaciona con dos aspectos principales: su exposición al riesgo y su sensibilidad o fragilidad.

En ese sentido, aquellas ciudades que se especializaron en actividades de baja productividad y fuertemente cíclicas como la construcción o numerosos servicios al consumo, con altos niveles de endeudamiento y una elevada proporción de empleo temporal, fácilmente desechable en periodos de estancamiento económico, han padecido de forma intensa tanto el aumento del paro como otros costes de la crisis. En su interior, los barrios con mayor presencia de grupos sociolaborales de riesgo (inmigrantes, jóvenes sin formación, trabajadores precarios, personas de bajos ingresos…), así como déficit de servicios y equipamientos, han concentrado también los impactos más negativos de no existir políticas destinadas a paliar tales efectos. La vulnerabilidad actual resulta, pues, de una trayectoria previa en que se acumularon más o menos recursos y capacidades, pero también de una ideología neoliberal en la gestión urbana que intensifica la competencia, erosiona los mecanismos de solidaridad y reduce la acción pública en materia de protección social y ordenación territorial.

Más allá de unas cifras necesitadas de actualización periódica, la evolución del paro registrado en Madrid durante los cinco años posteriores al inicio de la crisis permite constatar algunas tendencias consistentes.

En primer lugar, el conjunto de la región metropolitana casi triplicó el número de inscritos en las oficinas de empleo, superando incluso la media española, en tanto su ciudad capital duplicó con creces la cifra inicial. Se confirma así que, pese a la acumulación de diversas formas de capital y las externalidades positivas asociadas a las ciudades globales, en su interior persisten grupos sociales y espacios altamente vulnerables que explican ese fuerte incremento. No obstante, es al aproximar la lente al interior de la ciudad cuando se confirma su carácter de mosaico social caracterizado por su heterogeneidad, pero en donde cada tesela muestra una localización nada casual que la crisis acentúa.

En una imagen estática sobre la distribución actual del paro respecto a la población en edad activa (16-65 años), la dualidad entre los barrios del noroeste y sureste de la ciudad muestra una llamativa persistencia. Heredada de la industrialización e implantación de las estaciones ferroviarias a fines del siglo XIX, el mapa aún dibuja una especie de frontera intangible –pero no por ello inexistente- con niveles de paro al sur de la misma que duplican con creces los de la mitad septentrional, a excepción de algunos antiguos núcleos de extrarradio ahora con elevada presencia de inmigrantes. Pero una perspectiva dinámica de lo ocurrido durante la crisis demuestra que la destrucción de empleos, lejos de atenuar o estabilizar esas desigualdades, las agudiza, con más de la mitad de los nuevos desempleados en siete distritos periféricos del cuadrante sureste. Como contrapunto, tanto en los barrios del Ensanche decimonónico, en torno al eje de negocios del Paseo de la Castellana, como en los de la periferia noroccidental, las tasas de aumento fueron inferiores a la mitad como reflejo del perfil sociolaboral de sus residentes.

Finalmente, buena parte de los desempleados madrileños se concentran en barrios aquejados por altas tasas de paro y rodeados por otros de características similares. Eso refuerza la formación de bolsas de malestar ciudadano en donde realidad objetiva y percepción subjetiva de marginación se retroalimentan, lo que debiera ser objeto de atención urgente para las políticas urbanas. Es lo que se llama autocorrelación espacial.

En resumen, la cuestión de la desigualdad, siempre relevante en el debate social y político, parece recuperar hoy protagonismo a medida que se profundizan los contrastes inherentes a lo que, en una obra hoy muy citada, Piketty califica como nueva era de capitalismo patrimonial. Debemos destacar que esa creciente polarización social y espacial se reproduce a diferentes escalas y que las grandes ciudades son laboratorio privilegiado para analizar sus causas y efectos, ofrecen un amplio campo para los estudios urbanos. Pero comprender que la crisis no es un simple fenómeno coyuntural, sino que acentúa procesos anteriores y hace surgir nuevas contradicciones que transforman la estructura urbana, puede dotar al estudio del desempleo en Madrid de un sentido que vaya más allá de los datos para aportar argumentos al necesario debate colectivo sobre el futuro de nuestras ciudades.

i Ricardo Méndez es geógrafo y profesor de investigación en el Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC.

Para más información:

Méndez, R. y Prada, J. Crisis, desempleo y vulnerabilidad en Madrid. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. [En línea]. Barcelona: Universidad de Barcelona, 20 de abril de 2014, vol. XVIII, nº 474. <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-474.htm>.

Méndez, R.; Abad, L.D. y Echaves, C. Atlas de la crisis. Impactos socioeconómicos y territorios vulnerables en España. Valencia, Tirant lo Blanch, 2015, 300 págs.

Paro registrado sobre población en edad activa en los barrios de la ciudad de Madrid y evolución desde diciembre de 2006.

Paro registrado sobre población en edad activa en los barrios de la ciudad de Madrid y evolución desde diciembre de 2006.

Paro registrado sobre población en edad activa en los barrios de la ciudad de Madrid y evolución desde diciembre de 2006.