Regiones rurales adyacentes a áreas metropolitanas, ¿hacia una nueva realidad urbana? Los efectos del desbordamiento metropolitano, la financiación europea y las mejoras de los sistemas de transporte en su organización funcional.

Inmaculada Mohíno

Desde su adhesión en 1986 a la Unión Europea (UE), España ha sido, en términos absolutos, el principal receptor de ayudas de la Política Europea de Cohesión y actualmente es el tercer destinatario (de los 28 Estados Miembros de la UE) de este tipo de ayudas. Esta política de cohesión, ejecutada a través de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, busca la cohesión económica, social y territorial y un crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

Es además relevante señalar que el 58,2% de los Fondos Estructurales concedidos en el período 2014-2020 a España se asignan a las regiones menos desarrolladas. Se podría decir pues, que un alto porcentaje de los fondos europeos se ha destinado a cofinanciar la mejora de los transportes en regiones rurales como elemento clave para alcanzar su cohesión y promover su desarrollo(p.e. entre 1994 y 1999, un 40% de estos fondos se destinó a financiar unos 2.400km de autovías y 3.400 km de carreteras en regiones españolas menos desarrolladas). Esto ha supuesto un cambio en el modelo de planificación y financiación de infraestructuras, de la tradicional lógica nacional (que buscaba conectar las grandes ciudades) a otra nacional-regional (que busca conectar internamente las regiones) beneficiada de fondos de financiación europeos. Pero, ¿qué ha significado realmente este cambio en el modelo de inversión? ¿Ha contribuido esta notable inversión europea en un cambio de la organización funcional de regiones rurales, hacia territorios más cohesionados internamente?

Además de reconocer el papel fundamental de las redes de transporte, las políticas europeas apuestan por el desarrollo de estructuras urbanas multicéntricas (varias ciudades próximas y conectadas entre sí, con una red de flujos compleja) como modelopara alcanzar dicha cohesión y reducir los desequilibrios territoriales, con especial preocupación en las regiones rurales. Desde los años 1970 y 1980, estos sistemas urbanos multicéntricos han caracterizado el cambio de los tradicionales modelos metropolitanos monocéntricos: una realidad urbana emergente, que apoyada en las mejoras de las redes de transporte, ha dado lugar a la expansión de la influencia metropolitana sobre territorios más amplios, desbordando incluso sus límites administrativos hacia regiones rurales adyacentes. ¿Estamos asistiendo asimismo a un cambio en la estructura urbana de regiones rurales adyacentes a áreas metropolitanas?Y de ser así, ¿se trataría de sistemas urbanos similares a los de áreas más cercanas a centros metropolitanos?

Un buen ejemplo para abordar estas cuestiones lo encontramos en Castilla-La Mancha, una región española predominantemente rural (como identifica la OCDE), tradicionalmente caracterizada como un espacio desorganizado, desestructurado y carente de cohesión funcional y hacia la que ha comenzado a desbordar la influencia de la metrópoli madrileña. Castilla-La Mancha es, sin duda, un laboratorio perfecto para entender los efectos del desbordamiento metropolitano, de los procesos de re-escalamiento del Estado-Nación y del cambio en el modelo de planificación y financiación de infraestructuras en las transformaciones de los sistemas urbanos y su coherencia funcional.

Con este caso de estudio y en base a un análisis combinado morfológico y funcional (entre 1981 y 2012), se ha podido evidenciar que el cambio en el modelo de inversión de redes de transporte y la consiguiente creación de infraestructuras tangenciales (conectando internamente la región) han tenido un papel crucial en dos aspectos, que se citan a continuación:

El primero, la transformación del sistema de ciudades de regiones rurales adyacentes a tradicionales áreas metropolitanas (dimensión morfológica). En este sentido, gracias a las mejoras introducidas en el sistema de transportes regional (cofinanciadas con fondos europeos), los principales núcleos urbanos han ampliado sus áreas de influencia, fomentando las interconexiones potenciales no solo con la metrópoli sino entre diversos puntos del territorio regional y reforzando la cohesión interna de estas regiones.

El segundo aspecto relevante es la transformación de los patrones de organización regional (dimensión funcional). Esto se evidencia en un incremento de la movilidad regional (donde el número de desplazamientos en términos de población ocupada llega a tener órdenes de magnitud similares a los de áreas metropolitanas). Igualmente ha tenido lugar una reorganización de los patrones de movilidadhacia otros más complejos, caracterizados por: a) el refuerzo de la articulación interna entre los principales centros regionales, los cuales están menos integrados en las dinámicas metropolitanas y más en las regionales y b) la extensión de las dinámicas metropolitanas y mayor integración de los municipios sin centralidad en ellas.

Todo esto pone de manifiesto que las regiones rurales adyacentes a áreas metropolitanas, favorecidas por la mayor financiación recibida a escala europea para la mejora de infraestructuras de transporte, están superando su ausencia de un centro organizador de todo el territorio regional (más allá de las capitales de provincia o las cabeceras de comarca) y su falta de cohesión funcional y evolucionando hacia sistemas urbanos más multicéntricos. No obstante, a diferencia de los espacios más próximos al centro metropolitano, esta configuración multicéntrica es todavía débil.

Para mayor información:

MOHÍNO, Inmaculada; UREÑA, José María y MARTÍNEZ, Héctor S. “Relaciones funcionales de profesionales altamente cualificados en áreas distantes de regiones urbanas multicéntricas: el caso de los ingenieros de caminos en el contexto madrileño. Scripta Nova [en línea]. 10 de septiembre de 2014, vol. XVIII, nº 488. http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-488.htm [consulta: 18 diciembre 2015]

MOHINO, I. Changing accessibility and mobility patterns in reconfigured rural metro-adjacent regions. The case of Castilla-La Mancha in the context of the Madrid polycentric Urban Region. Septiembre 2015. UCLM-Departamento de Ingeniería Civil y de la Edificación. José María de Ureña, Director. http://hdl.handle.net/10578/7811

Inmaculada Mohíno es Doctora en Territorio, Infraestructuras y Medio Ambiente en el Grupo de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Universidad de Castilla-La Mancha